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Tragedia de Armero y Dios, robo de niños y corrupción ¿CULPABLE DIOS?

Profetacuentalabiblia 3.000.000 de lectores en nuestras cuentas!!!

Colección SELECTA y personal de estudios del BLOG 2016




Creo que no me corresponde hablar con ellos, ni ellos, esos que se dicen tus representantes no tienen tu palabra, dicen que te invocan y nunca le respondes, le preguntas el porque de las cosas malas y te devuelven con estudios de griego y arameo para evitar decir nada se.

Así que si algo nace en mi corazón contra alguien va dirigido a vos, yo lo se, vos lo sabes señor y me dirás porque te digo señor si te acuso, y es porque realmente desearía que fueras mi señor, desearía tu protección real mas que nada, desearía que te pararas frente a mi y me expliques porque pasaron las cosas que pasaron, desearía ser cautivado, dominado por un flash de respuestas que me hagan tirarme al suelo rostro en piso pidiéndote disculpas pero hace bastante que no pasa eso y realmente quiero que seas mi señor porque la otra opción es muerte para mi, no me llena no creer en vos, no me llena desconfiar, así y todo jamas estaría contra vos porque te amo, pero quiero que vean algo grande y se que estarás a la altura, altura que yo no tengo mas que para provocarte a responder aunque esto sea idea tuya, Espíritu Santo, revelate a ellos, revelate a mi, ubicame, golpea mis argumentos, desbarata mi ateo corazón.

Tu presencia me eriza la piel, me da paz muchas veces y un sentimiento de quebranto emocional, desahogo y bienestar, el bando contrario me da rabia o miedo, sus presencias no las quiero pero tu presencia se ve eclipsada por la realidad que aparece de pronto y golpea con desgracias, ahora se conmigo como con Job y atácame, destruye mis razones, moldeame en mi incredulidad y humillame en mis acusaciones falsas que son estacas en mi alma y sed a mi espíritu moribundo.

Empecemos fuerte espíritu de Dios, Kiray, dime ¿viste esto? ¿no te dolió ver esto? ¿no te importo que pensara el mundo de vos?




Los que hablamos de vos nos comemos cachetazos todos los dias por parte de gente que se burla de nuestra fe por estos casos y no tenemos respuesta, ya cansado te pido respuesta o algo de aprte tuya, asi empiezo, te toca Kiray.



Primeramente, se que es lo que realmente te aflige y son cosas personales, porque no hay nadie en este mundo que realmente se aflija por la humanidad, entre ustedes ni aun uno, y los que de ustedes dijeron preocuparse por la humanidad tiraron ala basura la relación con sus propios hijos, ni tienen aprecio por lo que engendran ¿ que aprecio tendrán por lo que otro engendró? hablo de mi.

Jeremías 45

1. Palabra que habló el profeta Jeremías a Baruc hijo de Nerías, cuando escribía en el libro estas palabras de boca de Jeremías, en el año cuarto de Joacim hijo de Josías rey de Judá, diciendo:
2. Así ha dicho Jehová Dios de Israel a ti, oh Baruc:
3. Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque ha añadido Jehová tristeza a mi dolor; fatigado estoy de gemir, y no he hallado descanso.
4. Así le dirás: Ha dicho Jehová: He aquí que yo destruyo a los que edifiqué, y arranco a los que planté, y a toda esta tierra.
5. ¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques; porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne, ha dicho Jehová; pero a ti te daré tu vida por botín en todos los lugares adonde fueres.

Lamentaciones 4

1. ¡Cómo se ha ennegrecido el oro!
¡Cómo el buen oro ha perdido su brillo!
Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles.
2. Los hijos de Sion, preciados y estimados más que el oro puro,
¡Cómo son tenidos por vasijas de barro, obra de manos de alfarero!
3. Aun los chacales dan la teta, y amamantan a sus cachorros;
La hija de mi pueblo es cruel como los avestruces en el desierto
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4. La lengua del niño de pecho se pegó a su paladar por la sed;
Los pequeñuelos pidieron pan, y no hubo quien se lo repartiese.
5. Los que comían delicadamente fueron asolados en las calles;
Los que se criaron entre púrpura se abrazaron a los estercoleros.
6. Porque se aumentó la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma,
Que fue destruida en un momento, sin que acamparan contra ella compañías.
7. Sus nobles fueron más puros que la nieve, más blancos que la leche;
Más rubios eran sus cuerpos que el coral, su talle más hermoso que el zafiro.
8. Oscuro más que la negrura es su aspecto; no los conocen por las calles;
Su piel está pegada a sus huesos, seca como un palo.

Vos jamas me entenderias de todo

Ezequiel 18

1. Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
2. ¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera?
3. Vivo yo, dice Jehová el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel.
4. He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
5. Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia;
6. que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa,
7. ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido,
8. que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre,
9. en mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor.
10. Mas si engendrare hijo ladrón, derramador de sangre, o que haga alguna cosa de estas,
11. y que no haga las otras, sino que comiere sobre los montes, o violare la mujer de su prójimo,
12. al pobre y menesteroso oprimiere, cometiere robos, no devolviere la prenda, o alzare sus ojos a los ídolos e hiciere abominación,
13. prestare a interés y tomare usura; ¿vivirá éste? No vivirá. Todas estas abominaciones hizo; de cierto morirá, su sangre será sobre él.
14. Pero si éste engendrare hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos;
15. no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; la mujer de su prójimo no violare,
16. ni oprimiere a nadie, la prenda no retuviere, ni cometiere robos; al hambriento diere de su pan, y cubriere con vestido al desnudo;
17. apartare su mano del pobre, interés y usura no recibiere; guardare mis decretos y anduviere en mis ordenanzas; éste no morirá por la maldad de su padre; de cierto vivirá.
18. Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, e hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad.
19. Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá.
20. El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
21. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.
22. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá.
23. ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?
24. Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.
25. Y si dijereis: No es recto el camino del Señor; oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos?
26. Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello; por la iniquidad que hizo, morirá.
27. Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma.
28. Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá.
29. Si aún dijere la casa de Israel: No es recto el camino del Señor; ¿no son rectos mis caminos, casa de Israel? Ciertamente, vuestros caminos no son rectos.
30. Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.
31. Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?
32. Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.

Tu entendimiento no esta al alcance de mis razones ¿oíste hablar de ambición extrema? ¡oíste hablar de dinamita en Colombia? ¿oíste hablar de que las represas se sostienen por las montañas y que estas si se dinamitan ceden? ¿oíste hablar de que si la minería es ilegal no hay documentación de los daños causados por lo cual ha de culparse a Dios y los mismos que financiaron eso luego pagaron lapidas para lavar la consciencia y la gente de ahí honro su ayuda? ¿oíste hablar de hombres que advirtieron con mas pruebas que simple fe sobre lo que sucedería y ni aun así fueron oídos por el desprecio de los de su propia especie por parte de sus gobernantes, elegidos por el propio pueblo?

https://sites.google.com/site/periodismoelectronico20101/katherine-herrera/cronica-los-garcia-de-armero


La piedra 
La piedra, causante de 25.000 muertes es uno de los lugares emblemáticos de lo  que queda de armero, emblemática pues se dice que esta es la culpable de abrir el cause de la represa de sipre  en donde desembocaban las aguas residuales del rio  Azufral, ubicado en el cañón del rio Lagunilla.
 Se dice que en aquel entonces, la minería ilegal hacia de las suyas y eran muy frecuentes las explosiones con dinamita para extraer oro. Armero se ubicaba exactamente bajo el cañón y por la cercanía, se rumoraba que  meses antes a la tragedia se estaba orquestando un  represamiento de agua que podían originar inundación en la ciudad blanca. pues la  extracción ilícita del metal y la tierra que detenía la represa comenzaba a ceder.
Esta alerta salvó la vida de algunos, pues familias tomaron la decisión de emigrar pese a la posibilidad de una tragedia. Como  lo fue el caso de la familia afrocolombiana Ocoro, que decidió desplazarse a la ciudad de Ibagué y que por esta razón hoy siguen con vida.

http://www.banrepcultural.org/node/32973

La explosión de Cali: Agosto 7 de 1956

Por: Ayala Diago, César Augusto, 1945-


Por: César Ayala Diago.

Tomado de: Revista Credencial Historia
(Bogotá - Colombia). Septiembre 1999. No. 117


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La tragedia de Cali. Reportaje gráfico de "Cromos".

Desde las horas de la mañana del 6 de agosto de 1956 una caravana de diez camiones al mando de unidades del ejército nacional se desplazaba por la vía Buenaventura-Cali, cargados de 1.053 cajas de dinamita que tenían como destino las obras públicas que se adelantaban en Bogotá. Al llegar a Cali, en las horas de la tarde, siete de los diez camiones fueron estacionados en las inmediaciones del Batallón Codazzi. Horas después, en la madrugada del día 7, una estruendosa explosión despertó a la ciudad. Cuadras enteras quedaron convertidas en cenizas. "Fue como si el cementerio hubiera saltado al aire", relató un aviador que en el momento de la explosión sobrevolaba la ciudad. La catástrofe dejó más de 1.300 muertos, cuatro mil heridos y destrucciones por cien millones de pesos. Las edificaciones donde se alojaba el Batallón Codazzi, la Policía Militar y la Tercera Brigada desaparecieron por completo. Ocho manzanas quedaron completamente destruidas y tres más fueron averiadas por la onda explosiva.





http://www.kienyke.com/historias/el-loco-que-quiso-evitar-la-tragedia-de-armero/2/

El loco’ que quiso evitar la tragedia de Armero

Fernando Gallego anunció que el Nevado del Ruíz iba a hacer erupción. Nadie le creyó. Pero ...
La madrugada del 14 de noviembre de 1985, Guevara a bordo de la aeronavede su propiedad inició un sobrevuelo en la zona norte de Armero y dijo lo impensable a su compañero de viaje: “¡Armero es un playón de lodo!”. Una frase de miedo que aún hoy lo pone nervioso.
“Volábamos a 400 pies, muy bajito, y ese día vi la mitad de la gente enterrada de la cintura para abajo. No se podían auxiliar bajo un lodo pesado. Miles de personas salían del lodo alzando sus brazos en señal de auxilio. Otros batían sus manos desde los árboles”, recuerda el voluntario 26 años después.
Eran las 5:40 de la mañana y siete horas antes había comenzado el desasosiego. Ahora recuerda que a eso de las 9:20 de la noche del día anterior escuchó por radioteléfono cómo una voluntaria decía aún con normalidad que abandonaba la sede de la Defensa Civil de Armero porque se había inundado. Segundos después perdió toda comunicación y se presume que el río Lagunilla había sumergido la subestación ahogando cualquier grito de auxilio.
Luego de sobrevolar por casi 10 minutos bajo la lluvia, decidieron dar aviso y pudieron aterrizar en la pista La Carmelita, en Lérida, a 15 minutos de Armero, y a 10 de Venadillo. El piloto Rivera descendió del avión y corrió rumbo a su casa aterrado. Leopoldo, en cambio, buscó Telecom, la empresa de comunicación estatal, y pidió a la operadora que le comunicara con Palacio de Nariño, la casa del presidente.
“La primera persona con la que hablé fue con Víctor G. Ricardo, entonces secretario general de la Presidencia. Le conté lo sucedido y no me creyó. Ante la insistencia pasó al teléfono el general Guillermo de la Cruz, quien al menos dudó de lo que decía, pero seguía sin creer. Sólo me decía: ‘no exagere, Leopoldo, tranquilícese’”, añade.
Eran las 6:10 de la mañana del 14 de noviembre. El general De la Cruz, quien conocía al voluntario, le pasó el teléfono al presidente de entonces, Belisario Betancur, y Leopoldo le repitió lo mismo que a sus subalternos: “¡Armero es un playón de lodo, Presidente!”. Entonces, Belisario le dijo: “Estás exagerando”, y le colgó.
Fernando Gallego lleva siempre consigo un viejo fólder.
Sorprendido y desconcertado, la operadora le pasó a Leopoldo otro teléfono donde una persona pedía información de Armero. Era el reconocido periodista Yamid Amat. “Me preguntó qué había pasado en Armero. Yo le dije lo mismo: ‘Armero es lodo’”. El comunicador le dijo que no fuera irresponsable, que no jugara con esa información.
Amat le lanzó otra pregunta: “¿Cuántos habitantes tiene Armero?”. El voluntario le dijo que 25 mil a lo que Yamid le increpó: “¿Entonces usted está diciendo que murieron 25 mil personas?”. “Sí”, contestó Leopoldo. Jamás volvieron a hablar hasta un año después, cuando el periodista le pidió disculpas por no creerle aquella mañana.
Como nadie le creía, Leopoldo llamó a su hijo a Ibagué, quien lleva su mismo nombre, y le contó. Éste, de inmediato, llamó al periodista Juan Gossaín, quien tampoco le creyó. Sólo Belisario constató el hecho cuando a eso de las 11:20 de la mañana sobrevoló la zona en un helicóptero de la Fuerza Aérea y vio aterrado el paisaje desolado.
Minutos después, el aparato aterrizó y en medio del fango, aún con las hélices encendidas, Leopoldo se le presentó y le dijo al mandatario casi a gritos: “¿Ahora sí me cree Presidente?”. Belisario se echó a llorar mientras ordenaba a sus acompañantes sacar en la aeronave a unos niños heridos que pedían bajo llanto a su madre.
Leopoldo trabajó en el rescate por más de 60 horas hasta que el cansancio lo venció. Varios meses después de la tragedia padeció crisis nerviosas tras ver las dantescas imágenes de personas muertas, de hombres atrapados que tuvieron que mutilar para salvar y de mujeres que daban a luz en medio del fango.
“A mí nunca se me olvidarán las imágenes de una tragedia que pudo evitarse”, dice desde su apacible casa de Venadillo Leopoldo. “Aquel hombre tenía razón, y no digo más”, anota refiriéndose a Gallego. Por otro lado, el piloto Rivera no volvió a volar y me dijo, por teléfono, que no hablaría del tema porque superó esas imágenes terribles que vio. “Yo ya no habló de eso”.
Leopoldo, por su parte, tiene el rostro vencido y jamás ha dejado de pensar en lo que vio. Me dice que se levanta todos los días a las 4 de la mañana a rezar el rosario con una camándula que le dio el Papa Juan Pablo II cuando fue a Armero. Y él hace caso y mucho más ahora que su mujer murió y permanece solo, en una casa grande.
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Un mes antes de la desaparición de Armero, Gallego dictó su última conferencia en el Líbano. La revista ecológica Tierra Firme, por ese entonces una referencia en temas de naturaleza, reprodujo meses después de la tragedia apartes de la charla, que terminó siendo pavorosamente premonitoria.
“Las manifestaciones preeruptivas del volcán Nevado del Ruiz, deben construirse en un hecho que preocupa al Gobierno Nacional, Departamental y Municipal, para evitar una tragedia cuando se concrete el fenómeno que será de consecuencia incalculables e irreparables.
“En lo que respecta a nosotros los habitantes del norte del Tolima, tenemos ríos que recogen las aguas del volcán: El Gualí, El Azufrado, El Lagunilla y El Recio. Pero ahora y por lo que he podido observar el fenómeno, los ríos Lagunilla, Azufrado y Gualí serán los más inmediatos colectores de grandes glaciales, que ya comenzaron a ceder, por la actividad sísmica y el recalentamiento de la corteza del volcán. Pero lo preocupante es que esos glaciares, una vez desprevenidos, arrastren el falso lecho, formando en ellos por la sedimentación que es una de las más agudas en los ríos de cordillera en el norte del Tolima.
“Pero de todos los ríos el que más sedimentación tiene es el Azufrado y es el más amenazador, por cuanto este desemboca en El Lagunilla y, para el caso de una AVALANCHA, El Lagunilla desemboca en Armero, ya que esta avalancha en ese recodo, antes de llegar a Armero, seguirá DERECHO ATRAVESANDOLO DE EXTREMO A EXTREMO. Personalmente conté en los ríos Lagunilla y Azufrado doscientas represas de mayor y menor tamaño, siendo mayor la de Sirpe, que contrariamente a lo que afirman los ingenieros de Cortolima y otros, que resiste una avalancha; yo digo que no¿ lo afirmo por la cantidad de material, la contextura de la represa y la violencia con que estos bajan; al reventarse esta propulsará más la avalancha, haciendo más crítica la destrucción de Armero. Tampoco estoy de acuerdo con Ingeominas porque no le puso ‘avalancha’ en este primer mapa preliminar de riesgos volcánicos al río Azufrado y peligroso que la mayor cantidad de materiales cuando se desprenda el glaciar que está seriamente amenazado en la cumbre alta y empenachada del volcán”. 
Nadie lo escuchó. Cuanto dijo Gallego se cumplió. Sólo se equivocó en una cosa: que la tragedia fue peor que la que él pronosticó.
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Nunca existió el beneficio de la duda. Ni siquiera aquella tarde cuando el profesor Gallego dictó su primera conferencia sobre el volcán Arenas del Nevado del Ruiz y previó un año antes que éste explotaría y arrasaría con Armero. Nadie le creyó y luego de 26 años siente un aire de culpabilidad.
La historia de Gallego se inició a comienzos de los años setenta, cuando se interesó por el volcán. Quería saber que pasaba al interior de la montaña, cosa que no era difícil pues Gallego vivía en el Líbano, pueblo de cordillera a 45 minutos de Armero y a dos horas del cráter del nevado, vía Murillo, tal vez el pueblo más cercano a la cima.
Leopoldo Guevara sobrevoló Armero al día siguiente en una avioneta.
Durante 15 años seguidos y unas seis veces al año hurgó la montaña: tomó muestras, trajo sedimentos, vio derretir hielo, estudió sus piedras y vigiló la temperatura. Este último dato, el disparador de sus teorías, le hizo concluir que en una década el volcán tendría un grado de calor superior a los años anteriores y esto generaría alguna consecuencia. No era biólogo, ni vulcanólogo, simplemente era un profesor curioso, claretiano, licenciado en Ciencias Sociales por la Universidad del Tolima.
“No quería alarmar. Solo decía que el volcán estaba caliente y que tras unos estudios concluía que el volcán explotaría. Le agregaba que había registros históricos de que cada 150 años ocurría ese fenómeno y que los registros datan de 1595, cuando los indígenas creyeron que era la furia de la ‘madreagua’”, recuerda. Algunos estudios sostienen que el volcán presentó fenómenos similares en 1595 y 1845.
Tras esa deducción y a un año de la tragedia de Armero, Gallego, natural de Palocabildo, Tolima, diseñó una serie de conferencias que dictó, principalmente, en el Líbano e Ibagué. A pesar de que eran concurridas, nadie le creía. ¿Cómo podría una avalancha de un volcán llevarse todo un pueblo y hacer que llovieran cenizas por horas? No cabría en la cabeza de nadie.
La Corporación Ambiental del Tolima (Cortolima), entidad ambiental del departamento, desvirtuó los estudios del docente aduciendo que no era vulcanólogo y que los sedimentos encontrados no eran peligrosos. Por su parte, el Instituto Colombiano de Geología y Minería (Ingeominas), visitó la casa del docente y le manifestó que la entidad podría avisar de la explosión 28 días antes. Nada de eso ocurrió.

http://www.semana.com/nacion/articulo/la-profecia-armero/124181-3

la profecía de Armero

Montañistas, científicos, un músico, un alcalde y un congresista anunciaron hace 25 años que Armero estaba en peligro si no se evacuaba. Aún así, el Estado ha sido exonerado de toda responsabilidad en la tragedia.
 En noviembre de 1985 murieron 23.000 personas en la avalancha de Armero, provocada por la erupción del Nevado del Ruiz.





Arriba, en la cumbre, el glaciar estaba completamente amarillo y a veces color de limón. Era difícil caminarlo porque estaba erizado de agujas de nieve de un metro de altura, excavadas por el calor del cráter y talladas por el viento. Desde las alturas de la Mesa de Herveo o Nevado del encomendero Francisco Ruiz, como se conoce desde los tiempos de la Colonia esta montaña ígnea que los indios llamaban Cumanday, se veía la cumbre dorada de algunos estratocúmulos y, muy abajo, las luces de los pueblos de Caldas. Unos kilómetros arriba de nosotros, la enorme fumarola de vapor de agua y anhídridos sulfurosos se diluía en la estratosfera.

Habíamos escalado todo el día. Eran las 6:00 de la tarde del 31 de julio de 1985, y como estábamos cuatro grados al norte del ecuador teníamos 45 minutos más de luz solar que en noviembre: tiempo precioso cuando uno está en la montaña. Un viento crepuscular nos arrancaba la tienda de las manos como si fuera un globo, antes de que pudiéramos terminar siquiera de anclarla. Agotados y con mareo, no sabíamos si el dolor de cabeza que nos acompañaba era por el mal de altura o por el olor del azufre. Nos habíamos dado un adecuado tiempo de aclimatación en nuestro campamento a 4.500 metros de altura en los arenales, y habíamos bebido litros y litros de agua, tal como mandan los manuales. Pero habíamos respirado todo el día aquella pestilencia mientras escalábamos el Glaciar Sur o Glaciar de las Nereidas.

Seis meses atrás nos habíamos aventurado por primera vez en aquellos territorios. Ignorábamos que justo antes de Navidad, el 22 de diciembre de 1984, una explosión de humo de color verde limón y chispas naranja sobre el Nevado del Ruiz había precedido un gran incendio forestal. Tampoco sabíamos que los campesinos habían visto morir a los peces de la cuenca del Otún, del Recio y del Lagunillas, envenenados con azufre en ese mismo mes, tal como había ocurrido 145 años antes, según los reportes históricos. Carente de toda prudencia, decidí volver en ese julio con dos compañeros -Sergio Fajardo y Miguel Vidales- para escalar el Glaciar Sur de la montaña y ver de nuevo el espectáculo de la fumarola y los efectos de la erupción.

Con diversos compañeros había escalado el Nevado del Tolima, un volcán mucho más joven geológicamente que la sufrida Mesa de Herveo. Nos habíamos asomado varias veces al diminuto cráter, una angosta garganta de hielo vertical de 40 metros de profundidad que esconde la verdadera chimenea. Allá abajo reposan desde hace 35 años Jaime Lozano y Hermann González, 'Samurái', los que se atrevieron a buscar la puerta del centro de la Tierra y murieron al respirar el anhídrido sulfuroso. También habíamos estado atisbando la cumbre arenosa del Puracé y los dos anillos de hielo del enorme cráter del Cotopaxi, el volcán activo más alto del mundo. Y habíamos recorrido los desiertos lunares del Cisne y las gárgolas volcánicas de la Olleta y el bosque incipiente del fondo del Quindío. Sabíamos cómo luce un volcán muerto y ciertamente cómo luce uno dormido. Habíamos cruzado un par de veces la negra solfatara que sirve de entrada al abrupto glaciar del Nevado del Tolima y que se conoce como El Oído, y ahora acabábamos de asomarnos a la sopa de fangos burbujeantes del ancho cráter Arenas del Ruiz. Y ciertamente su aspecto de azules, amarillos y ocres hirvientes entre manchas de hielo y arenas sueltas era el de un demonio despertando: completamente distinto a todo lo que hubiéramos visto en una corta vida de montañismo. En esa segunda escalada del Ruiz en 1985, la diferencia en la cantidad de emisión de azufre era abismal.

Al otro día bajamos cabizbajos y circunspectos, hediendo a demonio y llenos de fango amarilloso desde las botas hasta los ojos y desde la cuerda hasta los talegos de dormir, pasando por las medias. Sergio Fajardo dijo: "Si esta montaña llega aunque sea a carraspear, se va a llevar por delante a Manizales y a Mariquita".

Faltaban exactamente 105 días para que esa cascada de bloques de hielo se convirtiera en 100 millones de metros cúbicos de fango arrojados sobre Armero, a 100 kilómetros por hora. Esta ola llena de piedras incandescentes se llevó por delante todo cuanto encontró en los 25 kilómetros de valle que hay entre Armero, Cambao y Ambalema. Tal como lo había hecho en 1592, 1700 y 1845, y tal como lo hará de nuevo, siguiendo su inexorable pulso vital, en 2095 y 2235. El glaciar, que hoy tiene 11 kilómetros cuadrados y unos 400 millones de metros cúbicos de hielo, pende sobre nosotros a los 5.300 metros. A pesar del deshielo provocado por la erupción y el calentamiento global, esta espada de Damocles apunta todavía a unos cinco millones de personas y una veintena de ciudades del centro del país.

En febrero de ese mismo año, uno de los decanos de la escalada en Colombia, el montañista suizo Antoine Faber, había escalado el Ruiz en calidad de geólogo, enviado por el Ingeominas. Faber, especializado en prospecciones petroleras, no era experto en vulcanismo, y cuando intentó descender, los gases se lo impidieron. Hizo una juiciosa descripción del estado del cráter, a partir de la cual, según él mismo, no podía concluir nada, porque no tenía contra qué compararla. A partir de esa observación, y de acuerdo con sus compañeros los geólogos Darío Mosquera y Alberto Núñez, recomendaron a todos los funcionarios de entidades estatales y no estatales de la Hidroeléctrica de Caldas, el Inderena, Inravisión, el Ejército y hasta del Incora llevar un diario de los eventos volcánicos y realizar una investigación sobre la historia de las emisiones volcánicas de la región para poder medir los riesgos.

Ingeominas conceptuó que la actividad del volcán era normal y que por ello no había un peligro inmediato. Tal vez olvidó que la actividad normal de un volcán es hacer erupción. Se pidieron 56 millones de pesos para una red de observación sismológica, y en agosto los reportes eran cada vez más alarmantes. El 11 de septiembre hubo una nueva erupción de gases, vapor de agua y lluvia de arena sobre los municipios vecinos.

En los archivos de Ingeominas reposa un informe del coronel Joaquín Acosta, publicado por la Academia de París en 1849, en el que describe la erupción y posterior lahar del Ruiz por el río Lagunillas en 1845, y que parece escrita hace 20 años. Reportaba Acosta que el fango cubrió 16 kilómetros cuadrados y mató a 1.000 personas, casi todas cultivadores de tabaco de la región de Ambalema. 

Con base en la memoria de Acosta, el ingeniero, abogado y académico colombiano Ramón Guerra Azuola escribió en 1882 una memoria efectuada a partir de excavaciones hechas en el terreno donde se iba a fundar Armero. Guerra Azuola concluyó que los lahares son periódicos y se repiten con un intervalo exacto. Aun así, fundaron la próspera ciudad agrícola en toda la desembocadura del cañón del Lagunillas al valle.

De acuerdo con estos documentos, el historiador y musicólogo tolimense Héctor Fabio González escribió un artículo para explicar que de acuerdo con las observaciones de los científicos, las erupciones del Ruiz y sus consecuentes lahares de fango se producían con periodicidad alternada de 140 años y nueve meses y 110 años y dos meses. El único que lo publicó fue el pequeño diario El Derecho de Ibagué, el 18 de octubre de 1985. Allí se calculaba que de acuerdo con ese calendario geológico, la nueva erupción tendría lugar en la segunda semana de noviembre de 1985, y que las erupciones pequeñas eran solamente un abrebocas, un pequeño antecedente de lo que sobrevendría.

González envió su artículo a las redacciones de varios diarios nacionales. Enrique Santos Calderón, por entonces editor dominical de El Tiempo, lo vio en su mesa de trabajo dos semanas antes de la erupción y lo dejó a un lado por demencial. Santos publicó el artículo cinco días después de la catástrofe, con una breve nota de arrepentimiento y perplejidad. 

Otro profeta de las redacciones de los periódicos fue el agrónomo y aviador aficionado Guillermo Cajiao, quien llevaba por entonces 10 años sobrevolando los cráteres de los volcanes de la cordillera Central. Cajiao observó las primeras señas de reactivación del Ruiz en 1977 y había visto su evolución y quiso advertir del evidente peligro. Pero cada vez que aparecía por la redacción de un periódico con sus fotografías en las manos, los periodistas huían de él como de un apestado. "Ahí viene el demente de los volcanes", decían. Fue a través de Cajiao y del escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal que el del Ruiz llegó a oídos del famoso vulcanólogo Haroun Tazieff. Paulatinamente, la atención de los científicos del mundo fue tornándose hacia el Ruiz. Ellos previeron que en caso de caída de material incandescente sobre los glaciares, un 10 por ciento de la masa de hielo podría descongelarse y fluir, y que la posibilidad de una erupción era del orden del 100 por ciento. 

El Ministerio de Minas solicitó asesoría a la oficina de Asistencia en Desastres de la ONU (Undro). A vuelta de correo, el gobierno colombiano recibió la última versión del Manual de Manejo de Emergencias Volcánicas, que resalta algo aparentemente obvio, y es que no deben edificarse poblaciones sobre el paso de lahares. Pero en Colombia, como en muchas partes del mundo, hay cuatro capitales de departamento (Pasto, Popayán, Ibagué y Manizales) y al menos 20 municipios grandes en tal situación. Entonces, la única posibilidad de salvar a la gente expuesta a una catástrofe de este calibre es evacuar. Pero el manual advertía que los políticos solían ser el mayor obstáculo, pues las evacuaciones son impopulares y restan votos.

En Armero no funcionaron las alarmas, no hubo entendimiento entre la Alcaldía y la Gobernación, ni hubo una orden de evacuar sino hasta cuando se detectó la erupción unas pocas horas antes del lahar. Ni muchísimo menos una comunicación masiva adecuada para la población. Muchos funcionarios no quisieron oír la advertencia final del Ingeominas, que en la semana del desastre advirtió que en caso de erupción la avalancha de lodo era inminente.

No obstante, hubo un héroe: el alcalde de Armero, Ramón Rodríguez. Y un político que cumplió a carta cabal con su responsabilidad: el congresista caldense Hernando Arango Monedero.

Ramón Antonio 'Moncho' Rodríguez fue hasta el último instante de su vida un convencido de que había que evacuar la población. Se quejó de que el represamiento de aguas de la vereda El Sierpe era responsabilidad del vecino municipio de El Líbano, pero que Armero iba a poner los muertos. Con ocasión de la pequeña erupción ocurrida en septiembre y de las varias lluvias de arena y ceniza volcánica que cubrieron los techos de Armero en esas semanas, 'Moncho' acosó al gobernador del Tolima, Eduardo García Alzate, para que lo apoyara y diera la orden de evacuación. Según testimonios recogidos por diversos periodistas de la época, el Gobernador terminó por rechazar su perenne letanía de evacuación. La última vez que hablaron, según contó el periodista Germán Santamaría, 'Moncho' le advirtió que Armero iba a desa-parecer bajo las aguas de la represa de El Sierpe o por el deshielo provocado por la erupción. García Alzate recibió la frase entre risas y nunca más volvió a atenderlo. 

En Bogotá, mientras tanto, el representante a la Cámara Humberto Arango Monedero citó el 24 de septiembre de 1985 a cuatro ministros del gobierno de Belisario Betancur y les advirtió sobre la erupción inminente del volcán Nevado del Ruiz. "No quiero ser profeta de desgracias, pero los fenómenos que vienen sucediendo nos conducirán ya no a presagios sino a la catástrofe misma. Hay amenazados 16 departamentos y tres millones de personas. Que no se diga que no se advirtió al Estado de cumplir con sus funciones a tiempo". 

Los ministros, con el gesto inequívoco de quien está perdiendo el tiempo frente a un sujeto que simplemente pretendía ganar vitrina política, contestaron un cuestionario sobre medidas preventivas y aseguraron que "no se incurrirá" en imprevisiones para manejar la situación.

La actitud indiferente y poco consciente del Ministro de Minas, del Gobernador del Tolima, del Ministro de Obras y de la Presidencia frente a la contundencia científica simplemente confirmaba la advertencia del Manual de la ONU sobre que son los políticos el mayor riesgo en caso de erupción. 

La noche del 13 de noviembre, luego de una muy difícil reunión de tres horas en Ibagué, los expertos de la Cruz Roja y de las entidades del departamento del Tolima recomendaron dar la orden de evacuación. A las 9:30, los funcionarios de la red de alertas establecida por Ingeominas entre los guardianes y operarios de las antenas de retransmisión ubicadas a 4.000 metros de altura cerca al páramo de Letras reportaron el comienzo de la erupción.

Esa noche, el gobernador García Alzate se negó a pasarle al teléfono al alcalde de Armero. Dicen que estaba jugando billar. 

'Moncho' Rodríguez era radioaficionado y estuvo conectado con otros radioaficionados de Ibagué esa noche. A las 11:30 un rugido de 1.000 trenes invadió Armero, junto con la explosión de la central eléctrica. Lo último que dijo 'Moncho' fue: "Un momento. Esto se está inundando".

Pese a toda la evidencia científica, el gobierno no solo no hizo nada por adelantar una evacuación, sino que fue absuelto en tres instancias en casi un millar de demandas que por 80.000 millones de pesos se levantaron en su contra. En 1991, lo absolvió el Tribunal Superior del Tolima; en 1994, el Consejo de Estado, y más recientemente, la Corte Suprema de Justicia. La sentencia de las tres instancias rezaba lo mismo: que los eventos de la naturaleza son imposibles de prevenir y de controlar y que no les cabe fallo en la responsabilidad a los funcionarios por estos hechos.

La tragedia volcánica que arrasó con Armero y parte de Chinchiná fue la segunda en gravedad en el siglo XX luego de la del monte Peleé, en 1904, con 30.000 muertos, y una de las mayores de la historia junto con las erupciones del Krakatoa, en 1893, la del monte Santa Helena y, por supuesto, la del Vesubio. Los indicios permitieron prever la tragedia casi con horas de aproximación. Pero muy pocos quisieron oír la contundencia de los datos científicos e históricos.

Ocho días después de la catástrofe bajé a Armero por primera vez en mi vida. Me topé con los 'valancheros', esas ratas humanas que rastreaban entre el fango para arrancar relojes y muelas de oro a los cadáveres, como criminales nazis, y me convertí en uno de ellos. Un 'valanchero' cultural. Hice decenas de reportajes y entrevistas. Durante meses tuve en la nariz el olor de barro podrido con azufre y cadáver, y me acostumbré a ver en las pocas calles que quedaron en pie los cráneos pelados y los rostros aterrados de algunos de mis 22.000 compatriotas que murieron allí mientras el Gobernador del Tolima jugaba billar y su alcalde moría en su puesto de mando. Era lo menos que podía hacer luego de haber estado allá arriba, trepado sobre el agua congelada que les iba a caer encima.

Nunca más volví a escalar el Ruiz. Volví más tarde a dejar las cenizas de mi padre en La Olleta, su cráter subsidiario, y también escalé muchas veces el Tolima, tan noble como peligroso. Luego de ver los mapas de riesgo de Ingeominas, que ingenuamente excluyen a Manizales de la zona de riesgo de explosión del Ruiz, y los barrios del sur de Ibagué que crecen al pie del cañón del Combeima, a 25 kilómetros en línea recta del cráter del Tolima, no puedo menos que recordar otra crónica histórica que cuenta cómo el Combeima trajo un lahar en 1793 y cómo fray Pedro Simón contó del ruido que se oyó "en todo el reino", en marzo de 1592, cuando el Ruiz explotó una vez más. 

Cada explosión volcánica es simplemente un pulso más del planeta Tierra, un latido de un ritmo tan lento que simplemente no alcanzamos a percibir ni media pulsación en el curso de una corta y simple vida. El siguiente pulso está en marcha. Ya pasaron 25 años: faltan solo 85.
http://blogs.elespectador.com/coyuntura_internacional/2010/11/14/armero-una-tragedia-colombiana-en-replica-permanente/

ARMERO, LA NEGLIGENCIA Y LA INCOMUNICACIÓN. UNA TRAGEDIA COLOMBIANA EN RÉPLICA PERMANENTE.

Renny Rueda CastañedaPor: Renny Rueda Castañeda

Me desvelo al encontrarme buenos amigos. Golpeados con una pena que los destroza… expresan con frecuencia: hubieramos preferido haber muerto con nuestras familias y no vivir en la indiferencia de un infierno que ya dura un cuarto de siglo.
Jorge Uribe Ramón. S.J.(1)

A finales de 1984, por primera vez en muchos años, la actividad sísmica del Volcán del Ruiz comenzó a denotar una agitación claramente anormal. El 22 de Diciembre, la estación monitora del Instituto Geofísico de los Andes, adscrito a la Universidad Javeriana, registró desde Bogotá lo que serían los primeros estudios científicos del volcán,  revelando en los sismogramas, tendencias  anormales que aún en silencio, incubaban la que sería la peor tragedia natural de que exista registro en la historia de Colombia.
ARMERO - Despues
Durante todo el año de 1985, existieron tanto por parte del gobierno nacional, como de los equipos de investigación y expertos, descoordinadas advertencias que servían de argumento para justificar, desde diversos sectores políticos, la existencia de escazas condiciones de preparación frente a una eventual explosión. Entre los distintos llamados, se destacan estudios de investigación de la experta Marta Calvache, y el Profesor Eduardo Parra, dirigidos al presidente Betancourt, y cuyos resultados fueron divulgados en medios de comunicación. A pesar de describir con claridad el mapa de riesgo de Armero, y relacionar de ignoradas fuentes bibliográficas la letalidad del volcán, los estudios no fueron tenidos en cuenta, y pasaron, junto con otros llamados de atención, al olvido. Para la fecha de los acontecimientos, además, Armero carecía de frecuencia única para emergencias,  lo que en medio de la tragedia, significó desarticulados e ineficientes esfuerzos de comunicación de la defensa civil, las fuerzas armadas, la administración departamental y la Cruz Roja.
En junio de ese mismo año, Juan Duarte, investigador adscrito al Instituto Geofísico, recibe la orden de reclutar y organizar un  grupo de expertos que se encargarían de monitorear el comportamiento del volcán. Los medios económicos de la misión escaseaban y era necesario, recurrir tanto a material de uso personal de los miembros del grupo como a aportes de la Central Hidroeléctrica de Caldas – CHEC- y la Geological Services. El principal objetivo consistió en montar una red de cinco estaciones de registro sismológico, cuyas primeras cuatro se ubicaron en las inmediaciones del nevado, y cuya quinta, se ubicaría en  la zona conocida como “El Billar”, junto al cráter Arenas, la zona de mayor peligrosidad para las actividades de registro.
(2) Cañón del Rio LagunillaArmero Canon Rio Lagunilla
El fatídico 13 de noviembre, mientras gran parte del país se interesaba en el desenlace deportivo entre Millonarios y el Cali, el equipo de monitoreo, conformado por Duarte, el ingeniero Bernardo Salazar,  Fernando Gil y un colaborador, conocedor de la zona, reportan la finalización del montaje de los instrumentos de monitoreo y comienzan a valorar los registros de los sismógrafos manuales. En el ambiente, a pesar de los esfuerzos realizados en la consecución del soporte tecnológico que facilitara las labores de recolección de información, quedaba el sinsabor de conocer que en el evento de una catástrofe no había medios suficientes que permitieran coordinar medidas de evacuación pertinentes desde el campamento base con la alcaldía del municipio. Paradójicamente, en medio de la tragedia el mayor soporte en telecomunicaciones con que contó el alcalde, lo debió a las acciones espontaneas de radioaficionados en Armero y Bogotá, y gran parte de la información que se manejó en la zona del desastre, se debió a un reporte acertado pero insuficiente, emitido por un boletín esporádico, trasmitido por Caracol y RCN, en el que el Sargento Mayor de la Cruz Roja Atiliano Salgado Moreno, en medio de la transmisión deportiva advertía la necesidad de tomar medidas urgentes que permitieran salvar la vida de los pobladores de la periferia del nevado.
En la primera ronda realizada, cerca del Rio Gualí, los expertos veríficaron extrañamente lo que venía a ser el preámbulo de la explosión. A las 3 de la tarde, la falda del volcán emitía anormales detonaciones que anticipaban el desbordamiento del mismo. Ante la preocupación, durante toda la tarde en diversos turnos, el equipo con incipientes sistemas de comunicación, inicia la trasmisión sísmica, con advertencias a operadores de radio en Manizales, en las que informan con desespero desde la base del nevado, que la erupción estaba a punto de comenzar. A esa hora, a pesar de la situación, no había medios de socializar la gravedad de los hechos con el alcalde de Armero, quien a pesar de su preocupación, ignoró al no poder ser informado, el desarrollo y magnitud de la avalancha . A las 9.29 de la noche, el volcán emite una fuerte explosión, iluminando las cercanías a pesar de la pesada niebla que le rodeaba. Ocho minutos mas tarde, y ante la interrupción de las comunicaciones y la inminente posibilidad de perder la vida, el grupo en atropellada carrera, en medio de piedras y ceniza, emprende camino hacia Manizales, informando a la población, en medio del acelerado desalojo, la necesidad de ubicarse en zonas seguras,  lejanas a los causes de los ríos Chinchiná y Rio Claro.
Durante toda la tarde, el alcalde de Armero, Ramón Rodríguez, enterado de la gravedad de la situación, envía una comisión encargada de verificar el estado del Rio Lagunilla, que conectaba a Armero con el nevado. Adicionalmente solicitó con vehemencia comunicarse con el Gobernador del Tolima, Eduardo García Alzate, para que se autorizara el desalojo de la población de Armero, lo que implicaba a su vez la movilización de los habitantes de Lérida, Ambalema, Cambao, Mariquita y Honda. De la negligencia del gobernador, quedan declaraciones de la secretaria del fallecido alcalde, y testimonios de testigos de la escena, en la que se señala que ante los desesperados pedidos del mismo, tanto el secretario del departamento como el gobernador, se reían, ignorando la amenaza. Con el pasar de las horas, el gobernador se hizo negar a las llamadas de Rodríguez, condenándolo a morir con su pueblo.
Armero Mapa
La afluente del Rio Azufrado y Lagunilla, lentamente, y durante horas, almacenó más de 200 millones de metros cúbicos de Lodo, material volcánico, agua de los ríos y el nevado, y restos vegetales, que al desatarse formaban olas de hasta treinta metros de altura, acumuladas de forma desigual a lo largo del cañón. A las 11.15 de la noche el alcalde reportó a las autoridades de emergencia, que el agua entraba precipitadamente a su vivienda. A las 11.28 de la noche, desde Bogotá, se perdió comunicación con los esfuerzos de radioaficionados en Armero. A esa misma hora Armero se hundió en un silencio perpetuo. Desde las 11 de la noche, completando un recorrido de 48 kilómetros, el lodo y los residuos volcánicos, devastaron Armero, avanzando a una velocidad de más de 43 kilómetros por hora, cegando la vida a más de sus 22.000 pobladores, y configurando en medio de la noche, entre sofocados gritos de los habitantes del municipio, un panorama de cuerpos mutilados, inidentificables figuras, lodo y escombros.
Hoy en día, la memoria de Armero palpita aún en el corazón de una Colombia que a pesar de sus avances, desconcierta por una mezcla extraña de celebraciones e indiferencia en medio de tragedias anunciadas. Lo que parece una página borrada, 25 años después se replica inexplicamente en regiones que reviven cada año historias de desamparo, pobreza y olvido.  La imagen de Omaira, la niña de trece años convertida temporalmente en símbolo de esperanza, y su incomprensible agonía en medio de la desolación, representan no un recuerdo sino el desaventurado denominador de un país en permanente reinvención. Apático a la existencia incuestionable de una población en apariencia unida, pero en verdad fragmentada en ciudadanos de distintas categorías, cuya valía, como en la tarde del desastre, se administra al arbitrio de gobernantes de turno.

El autor contesta inquietudes o sugerencias en el correo rruedac.opinion@gmail.com
Renny Rueda Castañeda

(1). Compilador, periodista y testigo de la tragedia. Investigador.
(2). Imágenes. El volcán y la avalancha : 13 de noviembre de 1985. Autor: Colombia. Presidencia de la República. Bogotá. Colombia.
No tengo que responder yo, te responden los honestos hombres que si amaron a sus pueblo, la tragedia caiga sobre las almas de los inicuos, por siempre castigados sean, por su corrupción, avaricia, ambición ¿que tengo yo que ver con esto cuando la gente elige a sus gobernantes así como eligieron a barrabas en vez de a JESUCRISTO? Ni siquiera toleraron el catolisismo que es la rama mas libertina de las religiones que se dicen cristianas, su ideología comunista atea les fue mas fuerte que cualquier temor, no estoy santificando al párroco, él adoraba imágenes, eso no lo hacia muy distinto al resto pero decía llevar mi nombre y solo por su ateísmo fanático comunista lo mataron a machetazos y terminaron enterrándolo desnudo, hicieron las peores aberraciones solo porque decía llevar mi nombre sobre él ¿imagina si hubiera sido realmente hijo mio?solo por nombrarme lo lincharon y hoy ese territorio es cuna de brujos y espiritistas que roban cadáveres a diario y dejan restos por todo el lugar, así era antes, así es ahora.

Bogotazo | Gran Marcha Hacia el Comunismo

https://granmarchahaciaelcomunismo.wordpress.com/category/bogotazo/

9 abr. 2015 - Posts about Bogotazo written by granmarchacomunismo. ... Artículo de “Revolución Obrera”, órgano de la Unión Obrera Comunista (mlm)
http://www.bluradio.com/nacion/problema-del-bronx-no-es-por-consumo-es-por-politica-fallida-antidrogas-experta-106658

La ‘maldición’ que un sacerdote lanzó sobre Armero en 1948

Tragedia Armero 13 de noviembre de 1985. Foto: AFPTragedia Armero 13 de noviembre de 1985. Foto: AFP

Conozca la historia del padre Pedro María Ramírez, quien habría lanzado una maldición sobre Armero en 1948.



El antropólogo y profesor universitario Leonardo Nieto relató en Blu Radio una de las historias menos conocidas que rodean la tragedia de Armero, se trata de una maldición que muchos le atribuyen a un sacerdote que vivió en la región en 1948 llamado Pedro María Ramírez. (Lea también: Armero, el próspero pueblo que terminó convertido en ruinas y tumbas simbólicas)

El padre Ramírez fue asignado a la parroquia de Armero a mediados de la década de 1940. Armero, por ese entonces, era “bastante liberal, grupos de izquierda tenían un asentamiento fuerte en Armero y sus alrededores”. (Lea también: Armero sigue buscando a sus desaparecidos 30 años después de la tragedia)

Leonardo cuenta que “la llegada de este padre cambió la dinámica en el pueblo”, pues distinguía a las personas de acuerdo a su preferencia política.

Esta situación generó bastante malestar en la población, que se hizo evidente tras el ‘Bogotazo’ el 9 de abril de 1948, “en ese contexto político tan complejo, el padre Pedro María Ramírez se enfrentó a los propios habitantes de Armero y fueron ellos quienes lo asesinaron”.

Cuenta el experto que “la población tenía una percepción negativa por su carácter conservador”, razón por la que el religioso falleció a manos de la turba como un mártir.

“En agonía el sacerdote lanzó la frase: ‘No quedará piedra sobre piedra de Armero’, algo que muchos consideran como unamaldición”.

Tras la muerte del cura, la turba impidió que le dieran sepultura y lo enterraron sin ropa. “Luego el ropaje del sacerdote se convirtió en casi que una reliquia, hay diferentes versiones sobre su paradero. Unos dicen que la gente la quemó, otros que el Ejército cuando se tomó la zona luego del Bogotazo y otros que unas monjas”.

Leonardo apunta, además, que “los principales implicados en el asesinato del padre Ramírez, cuando los judicializan, pidieron reiteradamente que los cambiaran de celda pues decían que él los visitaba en las noches”.

La historia, sin embargo, no acaba allí, pues se cuenta también que el origen de la maldición serían las palabras del obispo de Ibagué en la época.

“Tras la muerte del padre, el obispo de Ibagué declaró a Armero en estado ‘Entredicho’, es decir que no se asignó a otro padre a la población, ni se podían celebrar primeras comuniones o bautizos. Esta versión cuenta que la maldición también podría haber sido lanzada por este religioso”.

El misticismo rodea la tragedia anunciada que hace 30 años sacudió Armero, Tolima, pues en figuras como el padre Ramírez o la niña símbolo de este hecho, Omayra Sánchez, se retrata la realidad de un país de varios matices como Colombia.





Digo, Dios, te absuelvo de esto, son chacales, eran chacales, robaron a los pobres niños de las tragedias y ni aun hoy los devuelven, hasta desde Europa vinieron a robarlos, seres despiadados los hombres, no hacia falta ni siquiera fe, solo buena voluntad, no ser inmundo, no ser chacal, juzgan a Dios por una niña hermosa como Omayra Sanchez y se robaron miles en esos momentos. 
Chacales malditos, culpan a Dios escondiendo su propia inmundicia, conviven entre ustedes los corruptores de menores y contra eso nada hacen, nadie se mete, son chacales y cobardes porque si invocásemos a Dios él nos usaría, nos daría fuerzas extremas para desde nuestra humanidad débil aun así ser personas dignas de llamarnos al menos seres humanos, chacales malditos gobernaron armero y vendieron su destino despreciando a sus científicos profetas que anticiparon el desastre meteorologico y luego la misma corrupción vendió a sus niños, chacales antes, chacales después, malditos, mil veces malditos, espero algún día entiendan los que juzgaron a Dios por esto que si sus lideres fueran cristianos enserio y hubieran buscado a Dios al punto de imitarlo nada de esto hubiera sucedido, solo expuse mis quejas a Dios y él me respondió cosas que yo no sabia, perdón Dios, Kiray Espíritu Santo, perdón por esto, mañana te preguntare mas dudas, quiero ser limpio, limpiarme y dame entendimiento, me crean los que lean esto o no, no me importa, caí en el vídeo de Omayra de casualidad, sentí mucho malestar en cuanto a Dios y su capacidad de intervención, mas porque se hablaba de un simple desastre natural repentino, expuse anti ti señor mi malestar y frustración y dudas respecto a ti y me respondiste ¿que he de elegir a los hombres o a ti? a ti señor, pero limpiame aun mas de dudas con la paciencia de siempre.

Lamentaciones 4

1. ¡Cómo se ha ennegrecido el oro!
¡Cómo el buen oro ha perdido su brillo!
Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles.
2. Los hijos de Sion, preciados y estimados más que el oro puro,
¡Cómo son tenidos por vasijas de barro, obra de manos de alfarero!
3. Aun los chacales dan la teta, y amamantan a sus cachorros;
La hija de mi pueblo es cruel como los avestruces en el desierto
.
4. La lengua del niño de pecho se pegó a su paladar por la sed;
Los pequeñuelos pidieron pan, y no hubo quien se lo repartiese.
5. Los que comían delicadamente fueron asolados en las calles;
Los que se criaron entre púrpura se abrazaron a los estercoleros.
6. Porque se aumentó la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma,
Que fue destruida en un momento, sin que acamparan contra ella compañías.
7. Sus nobles fueron más puros que la nieve, más blancos que la leche;
Más rubios eran sus cuerpos que el coral, su talle más hermoso que el zafiro.
8. Oscuro más que la negrura es su aspecto; no los conocen por las calles;
Su piel está pegada a sus huesos, seca como un palo.

Vos jamas me entenderías de todo PORQUE NO PODES VER LOS CORAZONES DE TODOS, NI LA INTIMIDAD DE TODOS.


Este video te pone la piel de gallina, importante de ver!!!
Ademas, para colmo la porqueria de presidente de ese entonces en Colombia dice que saldrán adelante con la ayuda de Dios, desgraciado que fue advertido mucho antes y su propia corrupción lo hizo entregar a todo ese pueblo a la muerte, chacales gobernantes, sucios, corruptos, inhumanos, Dios te absuelvo en mi corazón de esta tragedia porque el pueblo elije chacales de gobernantes antes que a tus hijos ¿que haremos? pura indignación.

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Thalia